Circular Moods, el acorde de Do mayor en el siglo XXI a través de un posteo de Facebook

La idea seminal siempre se sostuvo en la simplicidad y economía de material como punto de partida. Arribamos al desarrollo de la idea en función de su inclinación, del devenir, que a menudo  está condicionado por el medio actual y sus vertientes.

Si al trabajo del sonido le agregamos un trabajo escénico, nos proponemos articular dos instancias: el material sonoro y el accionar sonoro.

Qué nos infiere pensar el sonido en el marco escénico propone un desdoblamiento del devenir. Se proyecta la idea, dentro del marco de la idea.

El medio propone un acontecer que se traduce en el hecho sonoro. Es el sonido y la producción del sonido.

Si la idea se desarrolla a merced del sonido en sí, el acontecer sonoro no está contemplado. Se plasma únicamente en el transcurso de la ejecución.

La notación de alturas conforme a la tradición o convención no presupone cualidad tímbrica. La textura del sonido no puede escribirse, necesita del hecho sonoro. Interpretar conlleva a una renovación del sonido, a una creación tímbrica. Creación sobre creación. ¿Qué está primero?

Enero/2022